martes, 15 de mayo de 2012

Relación familia- escuela. Taller para padres

Educación: entre la Familia y la Escuela




La familia, como primer agente educativo debe vigilar las influencias que llegan a los niños y su desarrollo para que sea correcto. 
La realidad actual repercute sobre la vida de los niños, arrastrando problemas escolares y familiares que surgen en el día a día por el desinterés, la falta de motivación, violencia y la dependencia, entre otros factores de la sociedad actual.

Los padres tienen un gran poder de decisión sobre la vida de los hijos que va disminuyendo a medida que estos crecen. 
La familia va a situar al niño en un contexto social determinado y esto va a influir en las relaciones de amistades que los niños van a desarrollar. 
El estilo de vida, los juicios y las conversaciones que se desarrollan en el hogar vienen a ser claves en el proceso de maduración, porque son estos aspectos del hogar los que establecerán y moldearán el primer sistema de valores del sujeto. Los niños aprenden de las experiencias que viven y así aprenden comportamientos, hábitos y actitudes.

La familia delega en la escuela parte de su responsabilidad educativa en la escuela. Conviene que la relación entre ambos agentes esté basada en la confianza porque la escuela es una prolongación de la familia y convendría que ambas tuviesen una actitud de responsabilidad compartida por el propio bien del niño.
Entre ambas partes tienen que conseguir desarrollar ciertas actitudes y actividades que consigan la inclusión de la familia en el centro escolar de una forma activa y gradual, no únicamente de forma puntual en alguna actividad o en las reuniones que se convocan desde el propio centro.

Por todo esto surge la necesidad de un cambio en el trabajo pedagógico que hace la familia, en relación con la escuela, que tenga en cuenta la visión global de contexto, porque la formación que comienza en la familia se va a complementar en la escuela.
Ambos deben poner de su parte para conseguir crear espacios de comunicación y participación para dar coherencia a la experiencia cotidiana y así conseguir el desarrollo integral del niño.
Si esta experiencia es positiva los niños desarrollarán personalidades equilibradas y sanas. 



Para hacer esta entrada leí una entrada del blog de sysabe.com  perteneciente al día 13 de enero.


RELACIÓN PADRES ESCUELA.



Yo también creo que debería de haber una pedagogía contextual que se dirija a todo el mundo para poder aprender todos diversas cosas que son muy útiles.

Mi PLE personal de aprendizaje


lunes, 14 de mayo de 2012

Encuentro y desencuentro entre familia y escuela.

A pesar de tener un objetivo común, que es conseguir una formación integral y armónica del niño, hay desencuentros entre la familia y la escuela. Estos sistemas de influencias necesitan cooperar para garantizar la estabilidad y el equilibrio para una formación adecuada de niños y adolescentes.
Algunas semejanzas y divergencias son:
·         Objetivos educativos diferentes.
·         Responsabilidades distintas.
·         Tipo de actividades en cada entorno.
·         Las relaciones que se establecen entre padres y educadores.

Hace unos años, la familia era la primera y única institución encargada de la formación de los jóvenes. Asumía la satisfacción de las necesidades infantiles, materiales y espirituales, así como la formación de valores y habilidades para la inserción a la vida adulta.
Con el tiempo, surgieron las escuelas y se convierten en las instituciones más significativas para el desarrollo de los niños después del ámbito familiar.
El trabajo infantil deja de ser necesario y se prioriza la educación y la formación de los niños.

Actualmente, hay una perspectiva integracionista, en la que tanto escuela como familia intentan dar lo mejor de sí para converger ambas y conseguir potenciar al máximo el desarrollo del niño. Esto, es una utopía porque no se da por parte de todos los maestros ni todos los padres.
·         Algunos padres depositan en los maestros la mayoría del peso de la educación de sus hijos, porque como van al colegio a aprender y el maestro los enseña, ellos creen que en casa no tienen que hacerlo con tanto énfasis.

·         Otros padres intentan integrarse en el centro y en todas las actividades que hacen sus hijos dentro de él, causando para algunos docentes una sensación de cuestionamiento de su trabajo y sus métodos.

 La dificultad conceptual para propiciar la interaccionista familia-escuela no radica en la sensibilización de estas instituciones sino en el planteamiento de qué entiende cada una de las partes por participación en el encuentro interactivo y cómo hacerlo.
A todo esto se añaden variables tales como el nivel académico de los padres, aunque tampoco es un factor determinante, al igual que el nivel socio- económico.

Según cualificaciones de diferentes modelos educativos de familia hacia los padres se ve que:
1.       El modelo racional se caracteriza por una gestión jerárquica de la relación educativa con los hijos.
En consecuencia, los padres deciden sobre el futuro del niño y la disciplina, el orden, la sumisión a la autoridad son el fundamento de la comunicación padre-hijo que pasa a ser de naturaleza autoritaria.
En cuanto a su relación con los maestros, con frecuencia esta categoría de padres desconfía de la labor de los primeros y las dificultades de comunicación pueden llegar a ser insalvables.

2.       El modelo humanista, otorga al hijo un gran poder de decisión y, al tiempo, se le permite expresar sus emociones, se facilita el aprendizaje según su punto de vista, etc. 
La comunicación que establece padre-hijos es empática y el centro de su preocupación suele ser el futuro del niño.
La interacción de la familia con el profesor se caracteriza por la empatía y la expresión de las emociones; importará mucho la autogestión y los medios para que la persona sea ella misma siendo esta preocupación esencial en este modelo. Los padres suelen buscar, preferentemente, del saber del maestro y, por lo tanto, se puede afirmar que existe poca interacción en la realidad.

3.       El  modelo simbiosinérgico implica la puesta en común de recursos del saber hacer de las personas. Los padres suelen establecer una relación de reciprocidad con su hijo reconociendo los derechos y deberes de cada uno, e intentando guiar al hijo sobre la base de su propia experiencia , en este sentido, el diálogo es el medio más comúnmente utilizado en la familia.
En su relación con los maestros esta categoría de padres se enfrentan a ellos con una idea de interdependencia y de reciprocidad en el aprendizaje y desenvolvimiento de cada uno, y donde todos deben aprender de todos. Se requiere por parte del maestro una misma actitud para que el resultado sea óptimo.



Debemos concienciarnos que la interacción con el centro por parte de la familia no se limita a asistir a las reuniones a las que convocan los tutores o el propio centro, sino participando en actividades que se desarrollen dentro colaborando en la propuesta y elaboración de esas actividades, informándose sobre los métodos que se emplean en las aulas y otras muchas posibles formas más de participar.
Para ello, es fundamental que los maestros, permitan este tipo de participación y la promuevan.


Para esta entrada me he apoyado en una página de monografías.com que me pareció interesante por las diferencias que se ven entre los 3 modelos que aparecen de relación padres- centro educativo.

Mi PLE personal de aprendizaje


domingo, 13 de mayo de 2012

Escuela, familia, comunidad.

Si haces clic aquí, puedes ver un vídeo en el que se presentan experiencias de relaciones entre familia y escuela.
"Las experiencias que el niño vive en la escuela y en su casa son fundamentales a la hora del proceso del aprendizaje".
Desde este vídeo, se muestra la importancia de la relación familia - escuela y la forma de algunas familias de involucrarse, como puede ser llevándoles al colegio, ayudarles en las tareas, preguntarles y apoyarles, además de muchas otras formas.
Es muy importante el vínculo que se establece entre el maestro y el niño, que si es positivo permite un mejor desarrollo escolar del niño.

Entre padres y maestros, trabajando de manera coordinada, es mucho más fácil ayudarles a crecer.